Día 8 · Primera etapa en bici: de Seúl al kilómetro 0, y vuelta a dormir a la misma calle
El país se cruza de noroeste a sureste, de Seúl a Busan, y el contador oficial pone 633 km. Lo que nadie te cuenta es que el día que empiezas no pedaleas hacia Busan: pedaleas en dirección contraria.
Las bicis, en Mapo
Recogimos las tres bicis por la mañana en un taller del barrio de Mapo, en Seúl. Habíamos reservado con meses de antelación: tres Giant Toughroad SLR híbridas, doce días, 275.000 wones cada una. La devolución en Busan se paga allí, 50.000 wones por bici, y el taller nos avisó desde el principio de que sería en efectivo y lo lleváramos preparado. Así lo hicimos, y no hubo ningún problema al entregarlas.
Las bicis venían equipadas: casco, portaequipajes, luces LED recargables delante y detrás, y candado de contraseña. No hizo falta llevar alforjas — cada uno ató su mochila al portaequipajes con pulpos elásticos— y lo único que montamos nosotros fue el soporte de móvil en el manillar, que en esta ruta es casi obligatorio.
Con las mochilas atadas y el papeleo hecho, eran ya las once pasadas.
El kilómetro 0 está en Incheon, no en Seúl
Aquí está el primer golpe de realidad para quien planifique esto desde casa: el punto de salida oficial del 국토종주 es la esclusa de Ara Seohae (아라서해갑문), y no está en Seúl. Está en Incheon, a unos 30 kilómetros al oeste, junto al mar Amarillo. Si alquilas la bici en el centro, tienes que hacer esos 30 km primero, en dirección contraria a tu viaje, para poder empezar.
Nos llevó la mitad del día. Llegamos al arco de salida a la una y media de la tarde, con el estuario delante y esa sensación rara de estar empezando algo después de media jornada pedaleando.
El pasaporte del ciclista: qué es, cuánto cuesta y qué te piden
Aquí conviene aclarar algo que casi nadie explica, y que confunde al llegar: la cabina y el centro de certificación no son el mismo sitio.
- La cabina (인증센터) es la caseta roja que ves junto al arco: una cabina telefónica reconvertida, al aire libre, con un sello dentro y el mapa de la ruta en el cristal. Ahí solo se sella, tú mismo, cuando quieras. No hay nadie atendiendo.
- El centro de certificación es una oficina, con su mostrador y su personal. Está muy cerca de la cabina, pero es otro edificio. Ahí es donde se compra y se emite el pasaporte, y donde al final del viaje te dan el certificado.
Así que el primer día hay que pasar por los dos: primero a la oficina a por la libreta, y después a la cabina a estrenarla.
El pasaporte del ciclista (자전거길 여행 수첩) es esa libreta donde vas sellando. Costó 4.000 wones —de los tres que íbamos, al final lo compramos dos— y hay un detalle que conviene llevar preparado: te piden el pasaporte de verdad para emitirlo, porque la libreta se expide a tu nombre y ese nombre es el que acaba en el certificado final. Así que no lo dejes en la habitación del hotel el día que empiezas.
A partir de ahí dejas de pensar en kilómetros y empiezas a pensar en cabinas: el viaje se organiza solo, de sello en sello.
Sello número uno. Y media vuelta.
El canal Ara, 21 kilómetros de rodar fácil
De la esclusa del mar a la del río Han hay 21 km por el canal Ara, y es el tramo más amable que te vas a encontrar: carril bici ancho, asfalto nuevo, llano absoluto y, en el sentido de la marcha —ya con el primer sello y rumbo a Seúl—, el canal siempre a la izquierda. Se rueda rápido y da una falsa sensación de que el viaje entero va a ser así de cómodo.
A las cuatro de la tarde sellábamos en 아라한강갑문, la esclusa que conecta el canal con el río. A partir de ahí ya es el Han, y el paisaje cambia: Seúl aparece poco a poco, los puentes se multiplican y de pronto hay gente corriendo, familias en bici y puestos de ramyeon.
Yeouido, y una cabina que no está donde dice el mapa
La tercera cabina del día es la de 여의도, en la punta noroeste de la isla. Un aviso para quien se fíe de los datos oficiales: el conjunto de datos público del Ministerio la sitúa mal, a más de tres kilómetros de donde está en realidad. La cabina está en 여의도동 81-8, al borde del parque del Han. Llegamos a las cinco menos cuarto.
Tres sellos el primer día. Ninguno de ellos nos había acercado a Busan.
Dormir donde empezamos
El hotel de esa noche estaba en Huiujeong-ro, en Mapo. La misma calle donde por la mañana habíamos recogido las bicis. Después de unos 67 kilómetros, habíamos vuelto al punto de partida: el día entero había consistido en ir a buscar el principio de la ruta.
Nos equivocamos un par de veces, retrocedimos más de lo necesario y llegamos de noche. Pero el pasaporte tenía tres sellos, y las bicis habían aguantado. Nosotros también.
Lo celebramos como se celebra en Corea: barbacoa coreana en un sitio cerca del alojamiento, con arroz con setas. 52.000 wones, unos 34 €. Te sientas alrededor de la parrilla encastrada en la mesa, te traen la carne cruda y la vas haciendo tú mientras se llena la mesa de banchan.
Después de un primer día que había consistido en pedalear en dirección contraria, costaba imaginar mejor final.
Datos del día · Seúl (Mapo) → Incheon (Ara Seohae, km 0) → Seúl (Yeouido) · ~67 km · 3 cabinas: 아라서해갑문, 아라한강갑문, 여의도 · Alojamiento: Alto 201 (Mapo, Seúl) · Cena: barbacoa coreana, 52.000 wones · Lo mejor: el canal Ara · Lo peor: gastar la mañana en llegar a la salida.