Las crónicas de viaje suelen empezar en el aeropuerto de destino, como si llegar fuera gratis. No lo es: desde el sureste de España hasta Seúl hay dos días enteros de desplazamiento, y el primero no tiene nada de exótico.

382 kilómetros hasta Madrid

Salimos de Pilar de la Horadada a las diez de la mañana. Por delante, 382 km de coche hasta Madrid, porque el vuelo salía de Barajas al día siguiente y no merecía la pena jugársela con los horarios.

Hubo despedida en el ayuntamiento antes de arrancar, con camiseta del viaje incluida y los mensajes de rigor en el grupo. Es un detalle tonto, pero cuando llevas meses diciendo «nos vamos a cruzar Corea en bici» y por fin cierras la puerta de casa, el viaje ya ha empezado.

A las ocho de la tarde estábamos en la Puerta del Sol.

El papeleo que hay que llevar hecho

Ese mismo día, a media tarde, circularon por el grupo los documentos que conviene tener resueltos antes de salir de casa, no en la cola de facturación:

  • La Korea e-Arrival Card, que se tramita en línea y se presenta a la llegada. Una por persona.
  • Las tarjetas de embarque de los tres tramos.
  • Los justificantes de las reservas de hotel.

Nada de esto es complicado, pero son tres personas por tres documentos y es justo el tipo de cosa que se te atraviesa si la dejas para el final.

Lo que ya estaba cerrado

A estas alturas del viaje ya estaba pagado y reservado casi todo lo caro:

  • Los vuelos de ida y vuelta, 1.794,63 € entre los tres — unos 598 € por persona — con Cathay Pacific vía Hong Kong.
  • El hotel de los primeros días en Seúl, del 23 al 28.
  • Las tres bicicletas, apalabradas con meses de antelación en un taller de Mapo.
  • La excursión a la DMZ, que se reserva con antelación o te quedas sin plaza.
  • El tren de vuelta de Busan a Seúl.

Es decir: el viaje estaba montado desde hacía casi un año. Lo que no estaba montado era el día a día de la ruta, y ahí es donde empieza lo interesante.


Datos del día · Pilar de la Horadada → Madrid · 382 km en coche · Alojamiento: Madrid · Mañana: Barajas y el primer vuelo.